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2.000 proyectos de interiorismo durante más de cuatro décadas

Cuando entregamos nuestro primer encargo, en 1980, no existían ni el CAD ni Pinterest. Hoy, tras más de 2.000 clientes y cuatro décadas dedicadas a proyectos de interiorismo, en ARC Disseny hemos comprendido que las herramientas cambian constantemente, pero las preguntas esenciales casi nunca. Este artículo resume lo que nos han enseñado estos años trabajando en Barcelona, en el resto de España y en el extranjero.

proyectos interiorismo

Qué ha cambiado en cuatro décadas de proyectos de interiorismo

Los procesos se han acelerado, los materiales se han diversificado y el cliente, sobre todo, ha cambiado: llega con más referencias, más prisa y expectativas mucho más concretas que en los años ochenta.

Concretamente, hemos visto transformarse:

  • Las herramientas de representación, del papel vegetal a los renders fotorrealistas en tiempo real.
  • La oferta de materiales, con opciones sostenibles que antes no existían en el mercado.
  • El tiempo de decisión, más corto en residencial y mucho más estructurado en retail y hospitality.
  • El papel del cliente, más implicado en la fase creativa que nunca.

Aun así, hay una parte de nuestro trabajo que no se ha movido nada. Y es, probablemente, la más relevante.

Lo que se mantiene igual (y probablemente no cambiará)

Hay tres verdades que se repiten encargo tras encargo, ya sea una tienda internacional, una oficina en Sarrià o una vivienda familiar en el centro de Barcelona.

Primera: la luz manda. Todo lo que decidimos después depende de ella. Por eso siempre empezamos entendiendo cómo se comporta el espacio a distintas horas del día.

Segunda: el uso real importa más que la imagen. Un proyecto que se ve espectacular el día de la inauguración, pero que se vive mal a los seis meses, es un proyecto fallido. Así lo hemos comprobado a menudo.

Tercera: el detalle constructivo define el resultado final. El concepto se imagina, pero se construye con carpinteros, instaladores e industriales de confianza. Por tanto, quien no controla la obra pierde el control del proyecto.

Los errores que siguen apareciendo

Después de tantos clientes, todavía vemos a quien prioriza la estética sobre la funcionalidad, a quien acorta plazos críticos o a quien elimina partidas clave del presupuesto al final. En definitiva, los errores no envejecen tanto como los materiales.

La funcionalidad como brújula

Ray Eames lo resumió mejor que nadie: lo que funciona bien permanece en el tiempo. Esta frase, más que un eslogan, es el filtro con el que revisamos cada proyecto antes de cerrarlo.

Por eso, ante cualquier encargo, en ARC Disseny nos hacemos la misma pregunta: ¿esto seguirá funcionando dentro de diez años? Si la respuesta es sí, vamos bien.

Si tuvieras que quedarte con una sola lección de cuarenta años haciendo proyectos de interiorismo, ¿cuál crees que sería?