Hace poco estuvimos en la FUNDACIÓ MIRÓ, espacio que de vez en cuando nos gusta visitar para generar nuevas ideas y aumentar nuestra creatividad, lo que nosotros llamamos OCIO CREATIVO y que en otro post ya os hablamos de ello.

 

 


 

Este edificio singular y emblemático de la ciudad de Barcelona que fué diseñado por JOSEP LLUÍS SERT, arquitecto vanguardista y gran amigo de Joan Miró, es ante todo una obra de arte, en donde dos creadores irrepetibles fusionan arte, arquitectura y paisaje con la función de acercar el arte a todo el Mundo.

 

 


 

Cuando entras en el edificio se aprecia fácilmente la relación entre la obra de Miró y el edificio diseñado por Sert, especialmente para albergar su obra.

 

 


 

Además de ser grandes amigos, compartían interés con todo lo relacionado con el arte y aunque a través de diferentes disciplinas , los dos recurren a elementos similares para expresarse como son el espacio, el color, la luz, el equilibrio y la naturaleza.

 

 


 

El recorrido en espiral del edificio y la continuidad espacial, lo dotan de una flexibilidad que evita tener que pasar dos veces por la misma sala de exposición.

Sert mezcla con sutileza las proporciones modulando el espacio, creando un dinamismo de diferentes niveles, de manera que se pueda admirar la exposición desde diferentes ángulos, haciendo que se pueda disfrutar más intensamente de las obras.

 


 

 


 

También hay que remarcar el juego con la iluminación cenital interna que junto con las proporciones y volúmenes utilizados, dota con una riqueza singular a este espacio, que a día de hoy,  hace que siga siendo un edificio de total actualidad.

El recuerdo que nos queda después de la visita, además de disfrutar intensamente de las obras expuestas, es la de haber tenido el privilegio de presenciar una cita mágica de la arquitectura con la pintura, donde a través de un trayecto imprevisible y  bajo un techo agujerado por la luz natural  por donde asoman grandes trozos de cielo, a cada paso que damos, nos espera una emoción nueva.

 

“Nos gusta la arquitectura de Sert”

© Raimon Parera / Arc Disseny