Ingo Maurer fue sin duda un genio del diseño de nuestros tiempos, quien reinventó la luz a lo largo de toda su carrera. Sus diseños no dejaban indiferente al público, y es que Maurer fue todo un maestro de la osadía.

 

Ingo Maurer nació en 1932 en la isla alemana de Reichenau. Después de especializarse en tipografía, estudió diseño gráfico en Munich. En 1960, fue a Nueva York y San Francisco por tres  años a trabajar como diseñador gráfico, volviendo en 1963 definitivamente a su país natal para fundar su empresa para sus diseños de lámparas, Design M.

En 1966 presentó su célebre diseño “Bulb”, que destacó en su carrera. Esta lámpara de mesa muestra un diseño libre, inspirada con la clásica bombilla, con un equilibrio perfecto para no sobrepasar lo excesivo, con una base de metal en cromo de alto brillo. Hasta hoy, aún se considera un clásico del diseño de lámparas.

A lo largo de toda su vida, Ingo Maurer fue creando cientos de lámparas insólitas que dejaron en evidencia su talento y visión únicos como diseñador y creador.

Corría 1984 cuando ideó el exitoso sistema  de cable de baja tensión YaYaHo, que consta de dos cables metálicos fijados horizontalmente con elementos de iluminación con bombillas halógenas.

Entro otros muchos de sus muchos logros, Maurer creó la instalación de la estación de metro Westfriedhof en Munich el año 1998.

Entre sus obras más notorias están Willy Dilly (1983), Lucellino (1992) y O Campari (2002).

Maurer, que nunca dejó de admirar la clásica bombilla, dijo en cierta ocasión “en su filamento se puede ver una llama ardiendo, su alma”.

En verdad, Ingo Mauré nos ha dejado con una obra y irrepetible y que perdurará e influirá a muchos diseñadores.