Siempre hay que tener en cuenta todos los aspectos en la organización de un espacio. Uno de esos elementos clave son las estanterías. En el interiorismo, las combinaciones son infinitas, y este elemento a simple vista tan simple puede posibilitar una configuración modular, y su versatilidad permite numerosas posibilidades y el resultado infunde orden y diseño. 

Los estantes aprovechan la altura y la profundidad y ademán ahorran espacio para guardar nuestros objetos, organizar y al mismo tiempo, dar una imagen atractiva. Cada estante tiene su estructura y su material: lacados y madera, metálico, plástico, metacrilato… y cada una de sus características, así como el color y la forma, dotarán a nuestro hogar de una personalidad única.

Los elementos que coloquemos en los estantes también juegan un papel fundamental, así como la forma de colocarlos. Con los libros por ejemplo, hemos visto en varias ocasiones que el desorden en una librería puede resultar atractivo, sin crear incomodidad ni caos, y este desorden no es aplicable a jarrones, lámparas ni plantas. Con diseño de interiores se debe ser atrevido para lograr un equilibrio perfecto entre todos los complementos de un hogar para lograr un orden y una coherencia, que al fin y al cabo creará sensaciones personales a cada persona que vea o viva en el hogar.