Recientemente nos dejó el arquitecto Francisco Correa a los 96 años: el arquitecto que trajo la modernidad en Barcelona y uno de los autores clave del Anillo de Monjuic. Durante toda su vida, trabajó con su socio Alfons Milà (1924-2009), arquitecto y hermano de Miguel Milà, famoso interiorista y diseñador industrial y autor de diversos productos de diseño distribuidos por Santa & Cole. La unión de Federico Correa y  Alfons Milà comenzó hace mucho tiempo. Fueron juntos en el colegio de jesuitas en Barcelona desde la niñez y cuando ambos descubieron su pasión por la arquitectura, decidieron estudiar juntos. Sus metas profesionales nunca se separaron desde entonces.

Federico Correa (derecha) junto a Alfons Milà

Impulsó la modernidad en Barcelona con obras notables como Flash Flash (1970), creando en él la icónica mujer cuyas lámparas del flash de la cámara que sujeta sigue iluminando este popular restaurante de tortillas barcelonés con éxito hasta nuestros días. Con este innovador diseño, rompió con la languidez propia de la por entonces vigente dictadura franquista.

Flash Flash, Barcelona

Entre sus obras, también cabe destacar el Il Giardinetto (1973), un aclamado restaurante italiano en Barcelona cuyas columnas simulan árboles. En su vida fueron notables obras de gran tamaño como la remodelación del Estadio Olímpico para los Juego Olímipicos de Barcelona en 1992, cuyo enorme proyecto le valió  -junto con Carles Buixadé, Joan Margarit, y Alfons Milà-, un gran reconocimiento. Correa además ejerció de profesor durante muchos años en ETSAB (Escuela Técnica de Arquitectura de Barcelona). Su gran trayectoria e innovación evidencian que Federico Correa fue uno de los arquitectos más influyentes del siglo XX, y se ha convertido en un icono del Movimiento Moderno.

Il Giardinetto, Barcelona

«LO QUE ESTÁ DE MODA ES LO QUE PASA DE MODA» Federico Correa