“Reconocer la necesidad es la principal condición para el diseño” es lo que nos decía Charles Eames.

 

Los espacios de trabajo han evolucionado mucho en estos últimos años, dando lugar a un cambio radical. Lo que antes era fundamental, ahora queda obsoleto. Actualmente la funcionalidad debe fundirse con el confort, y tecnología y la flexibilidad laboral son criterios  determinantes a la hora de diseñar un nuevo espacio.

 

Oficinas CBRE BCN

 

Es muy importante visionar espacios que combinen amplias zonas comunes que fomenten las relaciones personales y profesionales, donde se favorezca la creatividad y el trabajo en equipo. Cualquier aproximación al concepto lúdico predispone a una mayor productividad y calidad de trabajo.

 

 

Las oficinas deben ser espacios confortables que aporten un ambiente agradable en la empresa y a su vez tengan la capacidad de ser adaptables con facilidad y rapidez a entornos empresariales dinámicos y cambiantes continuamente. Es fundamental que sean versátiles y multifuncionales y nos permitan desde mantener reuniones formales y videoconferencias, a compartir momentos de esparcimiento y creatividad por parte de todo el equipo de trabajo.

 

Oficinas CBRE en Barcelona

 

Uno de los principales valores a tener en cuenta es que tengan capacidad de absorber el crecimiento de la empresa. La capacidad de adaptabilidad del espacio de trabajo al crecimiento de la empresa aporta estabilidad y dota de un valor diferencial a la hora de su desarrollo empresarial.

La tendencia es crear espacios muy abiertos y comunes para fomentar la sociabilidad y el trabajo en equipo, pero no nos debemos olvidar de proyectar algunas zonas más privadas ya que el mundo de los negocios se basa en la estrategia, y en muchas ocasiones, es necesario disponer de privacidad para mantener conversaciones o reuniones que exigen confidencialidad.

 

Oficinas CBRE en Barcelona

 

De ahí surge una nueva tendencia que es crear “phone booths” inspirados en las cabinas telefónicas. Deben ser pequeños habitáculos para utilizar esporádicamente, muy confortables e insonorizados, donde se pueda encontrar la calma y concentración, así como la privacidad para determinadas conversaciones telefónicas.

 

“Phone box” para dar privacidad en momentos puntuales

 

Por último y no menos importante es tener en cuenta con dotar el espacio con una buena equipación tecnológica. Si una empresa quiere estar a la altura de las exigencias del mercado, debe disponer de herramientas interactivas que marquen la diferencia en reuniones o presentaciones, con una buena conectividad, fácil y segura, así como contar con sistemas que faciliten las comunicaciones con cualquier parte del mundo.

 

© Raimon Parera / Arc Disseny