Se acerca el buen tiempo, y los preparativos para este tiempo deben estar listos para dar ese aire fresco, tanto por dentro como por fuera.

Daremos la bienvenida al calor de verano con colores frescos para que llene nuestros hogares de alegría y frescura. Los colores frescos, vivos y los grises neutros contrarrestan los ambientes calurosos, que es cuando queremos menos cosas que nos estorben y los espacios sean aireados. El blanco siempre es de gran ayuda para ambientes así, e incluso los azules que crean un estilo marinero delante de el mar.  Además, con la prolongación de las horas de luz, nuestra casa lucirá más viva y risueña con colores claros.

Los tejidos opacos son de total contrariedad para tiempos de calor, así que tejidos como el lino y las fibras naturales, que dejan pasar la luz y suelen ser de tonos claros, transpiran y nos proporcionan más frescor, incluso los tejidos con estampados florales y estivales son combinaciones ideales para esta época donde el interiorismo juega un papel importante.

Como clásicos elementos de decoración, las flores de colores claros siempre proporcionan el frescor natural que necesitamos, incluso al aire libre, como una mesa de verano con gran variedad de tonos serenos.

En cuanto a exteriores seguimos teniendo en mente una isla paradisíaca y sus elementos decorativos que le dan encanto. La piscina puede acompañada de hamacas y taburetes también de colores veraniegos e incluso rodeado de elementos naturales, como el jardín. Si no se dispone piscina, una terraza a la sombra con materiales naturales y por la noche, las velas, los farolillos y las guirnaldas son elementos que trasladan a esos ambientes anhelados.