Nuestros hogares son espacios de descanso y desconexión que deben proporcionarnos relax y confort. Nuestro espacio de trabajo debe proveernos de efectos semejantes para una perfecta armonía con la concentración y el confort necesario para un máximo rendimiento en el trabajo donde pasamos tantas horas, y es por ello que el interiorismo, el diseño y la arquitectura de estos espacios son tan importantes.

Como en todo trabajo, hay que tener una organización y si el diseño de la oficina también la tiene, da al usuario una motivación al orden y un empuje a la concentración sin darse cuenta. Para ello, la funcionalidad y la proporción de todos los objetos como son el mobiliario, las iluminación, las formas e incluso como solemos ordenar el material de oficina en nuestro entorno, son más influyentes de lo que podemos percibir a simple vista en nuestro confort en el trabajo.

Dependiendo de las distintas partes y el tamaño de la oficina y de las salas de la que disponemos, la iluminación se puede distribuir con heterogeneidad, como poner luz cálida en lugares de descanso, o dotar de luz fría en los lugares de trabajo para evitar un sobreesfuerzo de la vista.

La tendencia del diseño de interiores de estos espacios de trabajo apunta con frecuencia hacia el estilo nórdico, y se emplean combinaciones con tonos más oscuros, neutros y blancos. También se suelen mezclar diferentes materiales, que con el equilibrio adecuado, crea un contraste suave y atractivo entre ellos.