Recordáis la controversia que causó tiempo atrás en las redes sociales el caso del vestido que unas personas lo veían  azul y negro y otras blanco y dorado? dividó las redes en el 2015 en dos bandos aunque estaba muy claro para todos. Hace poco ha vuelto ha pasar con unas sandalias: hay quién clarísimamente distingue  las sandalias en color blanco  y dorado, y hay también que las ve clarísimamente en negro y azul.

 


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..yo lo veo blanco y dorado…

 

El proceso para identificar los colores depende del cerebro y del sistema ocular de cada uno de nosotros. Así el color, es totalmente subjetivo por lo que cada uno de nosotros puede interpretar el color de una manera diferente, y por consiguiente en el mundo pueden existir tantos colores como personas.

 


“El que veamos las cosas de un color u otro depende de como sea nuestra retina y de todo lo que nuestro cerebro ha aprendido a lo largo de la vida.”  Jordi Monés (oftalmólogo)


 

Además, un mismo objeto dependiendo de la luz que reciba lo veremos en una tonalidad o en otra muy diferente, por tanto el color no es un valor absoluto que percibimos cada uno de nosotros sino que también dependerá de la naturaleza de la luz que reciba.  A todo esto que no es poco, hay que añadir factor importantísimo que será determinante como es la textura y el material en el que se proyecte.

 

Así podéis imaginar cómo puede llegar a ser de espinoso el tema para interioristas y decoradores cuando llega el momento de escoger colores, transmitirlos al cliente, recibir su aceptación, y conseguir ponerlos escena, tal cual los percibimos ambas partes…

 

El famoso Pantone, o el código NCS no nos salvará la vida  en la mayoría de los casos ya que todo lo mencionado anteriormente será crucial para el resultado final. Por tanto nos quedará otra que aceptar que el factor más importante a trabajar será : la comprensión y la paciencia.

 

 

 

Puede ser habitual pasarnos días y hasta semanas para encontrar el color y la tonalidad exacta que queremos darle a nuestro proyecto. Posteriormente haremos las pruebas en los materiales, pediremos muestras de los tejidos, lo revisaremos todo minuciosamente con el cliente, puede que llegue a ser un proceso largo porque no dependerá al 100% de la profesionalidad que pongamos o el empeño, sino que un tanto por ciento muy elevado, recaerá en algo tan subjetivo como son nuestros cerebros.

 


“El proceso para visualizar un color es un fenómeno totalmente cerebral y muy mediatizado por pequeños matices que determinan que sea imposible que dos personas vean un mismo objeto de la misma forma.”Jordi Monés (oftalmólogo)


 

“Nos gusta que existan los colores”

© Raimon Parera / Arc Disseny