Quiero crear,

quiero saber ver entre líneas,

quiero lograr la perfección,

quiero sentir la ausencia de belleza en un espacio vacío,

para así luego crearla.

Anhelo la audacia de innovar,

casi como un deseo pueril,

y de superar retos considerados hasta ahora imposibles.

Anhelo inspirar,

y dejar a otros inspirarse.

 

Me niego a sentir el silencio de la inexpresión,

donde no hay sitio para la creatividad ni para lo nuevo,

donde el diseño no tiene posibilidad alguna.

Me desvivo por hacer realidad lo que pasa por mi mente.

 

Ansío tener una conversación sobre diseño,

aceptar elogios y críticas.

Ansío trabajar en equipo,

para poder tomar las mejores decisiones.

 

Rehuso que un hogar sea convencional,

cuando puede ser excepcional.

Rechazo la mediocridad,

porque de eso sobra en el mundo.