Como tantos incontables estilos en el interiorismo, la decoración étnica es una opción muy interesante que merece ser analizada. La decoración étnica nace de la combinación de objetos y muebles de diferentes culturas, como son la africana, tropical, india, oriental, entre otros. El resultado es un espacio de lo más exótico.

Aún así, una mezcla demasiado cargada de estos detalles étnicos en un mismo ambiente, daría como resultado un espacio demasiado caótico, por lo que se suele acentuar un estilo por encima de los otros. Se suele partir de un solo objeto imprescindible, y a partir de ahí se va desarrollando la idea. En este estilo la luz debe ser suave y cálida. El contacto de ésta con los objetos normalmente tenues y no muy brillantes de estas culturas, la iluminación debe tener una estabilidad muy bien estudiada.

En el diseño de interiores étnico, se suele añadir blanco para contrarrestar la sobrecarga de colores de estas culturas, que se basan en la tierra y el sol empleando verdes, naranjas, amarillos, marrones, entre otro. Los materiales empleados son naturales, como son el mimbre, el cuero, la madera y el bambú. La naturaleza en estos espacios es muy común, por lo que se añaden algunas plantas sin sobrecargar el ambiente para dar el toque de verde que necesita el espacio.

El proceso de creación de estos espacios debe hacerse con suma inteligencia y precaución, intentando conseguir un balance adecuado y armonioso, y como resultado un espacio auténtico que hablará de distintas culturas alrededor del mundo.